martes, 2 de enero de 2018

Thunder.

Thunder.

Coming from the distance,
a lions fang rushing to danger,
trembling skies at midnight,
a storm has come, the last.

-Thunder-

lunes, 2 de octubre de 2017

Del ventanal marchito.

Del ventanal marchito.

Qué triste historia oculta aquella noche,
ventanal de otoño que se abre al viento,
a aquel perfume de los años,
a aquel recuerdo de tu piel cobriza.

Danzas, mujer, con aquel semblante amado,
como tormenta que cae sobre la tierra seca...
y te asimila mi memoria de ave vieja,
de fénix ya marchito que no comienza más.

Y si fuimos mar, ya no me acuerdo,
ya no recuerdo, mujer, sino ese beso,
aquellos labios de salina historia,
rumor de caracolas, fogata de una noche,
un amor en el recuerdo junto al mar.

Que sabré yo de aquella playa?
que sabrás vos si volverás...?
Y mientras tanto yo mirando la ventana,
y mientras tanto... vos pensando en un quizás.

Y me duelen las costillas al pensarte,
al rasgar mis cuerdas de guitarra herida,
al flotar en un suspiro al viento,
al preguntar si me amarás.

Y vuelves, mujer, en cada silencio,
en cada noche fría tras aquellas telas,
tras las cortinas blancas de la noche,
bajo los cielos que se mueven sobre el mar.

Y ya no somos los de antes, no,
más no cambian nunca tus ojos cristalinos,
tus farolas de diamantes como estrellas,
de luciérnagas traviesas que seducen mi mirar.

Cuantas veces me atrapaste, mujer
mientras desgastaba tu figura desde lejos,
mientras guardaba tu silueta en la memoria,
mientras jugaba a no mirarte sin dejarte de mirar.

Y si fueses un paisaje ahora...
Y si fueses un instante ahora...
Y si fueses algo más...

Serías entonces la guitarra y mis costillas,
el paisaje que mis ojos miran,
la tormenta, la ventana, el mar,
la arena que se lleva poco a poco el viento,
triste historia de amor, el ventanal.

-Del ventanal marchito-

viernes, 29 de septiembre de 2017

Usted perdone.

Usted perdone. 

Usted, señorita, se me antoja toda, 
desde su encantadora vocecita... 
Hasta su alegre sonrisota. 

Pudiera ser que me guste s de lo que piensa, 
pudiera ser que yo no le guste casi nada, 
pero le aseguro, que si de mi estuviese usted enamorada... 
Yo la amaría con un amor sincero y puro, sin tristeza. 

Perdone entonces si me excedo, 
si mis palabras rozan lo prohibido, lo blasfemo, 
más, a sus pies y de rodillas yo le ruego... 
Regáleme usted una sonrisa  
               si es que no le nace darme un beso. 

Prometo pues quedarme quieto aunque jamás distante, 
evitar a toda costa el recorrido de mis manos, 
pero sepa usted entonces de este riesgo, 
pues mi corazón, de su actuar será expectante. 

Y si de casualidad se soltaran mis cadenas, 
y en mi abrazo sin querer la sujetase... 
Entienda, mujer, que yo lo intento, 
pero no logro evitar el desearle. 

Gríteme entonces "atrevido", 
mientras mi miedo se reafirma si la suelto, 
y es que mis manos quisieran ser caricia 
                     (y mis labios beso) 
de esa, su piel blanquizca y suave 
               como seda blanca y terciopelo. 

Disculpe entonces si sujeto mi mundo al sujetarla, 
si la afirman así mis brazos contra el pecho, 
si de mi boca hacia su frente escapa... 
                     (Sin querer quizás y de la nada) 
        El más puro y casto beso. 

Disculpe pues, mi adorada señorita, 
a mi pasión dulce y a la vez impía, 
mi amor total y exacerbado, 
a mi boca, mi abrazo y mi caricia... 

¡Mujer!,  
que de usted estoy enamorado. 

-Usted perdone- 

martes, 25 de julio de 2017

De un ave vieja.


De un ave vieja.

Un día de estos, cuando menos te lo esperes…
Anidará en tu pecho un ave vieja, herida,
y al mirar por entre las calles, afligida…
Recordarás mi amor, aunque nunca lo desees.

Será entonces un canto incesante, insistente,
el que te despertará cada mañana a un nuevo día,
y es que amor, te amé y no fuiste mía…
Como lo fui yo, de forma total y persistente.

Y pasará de nuevo el tiempo entre nosotros
mientras su pico excava al fondo de tu pecho,
pues en ese fondo hará su lecho…
El ave que en tu memoria llevará mi rostro.

Y pensarás quizás en lo dicho y en lo hecho,
y un suspiro te recordará mi nombre,
pues aún y en los brazos de otro hombre…
Abrazarás mi amor en el recuerdo.

Y un día de estos,
cuando menos te lo esperes…


-De un ave vieja-

domingo, 2 de abril de 2017

Deudas de pintura.


Deudas de pintura.

Te deben mis manos algunos trazos,
mujer  de lienzo,
un abrazo de acuarelas en mis labios,
un matiz de color, un beso a beso.

Y vos me debes, pues, un escenario,
un paisaje de pieles tulipanes,
montañas, ríos, valles…
o un vistazo, en el confín de tu universo.


-Deudas de pintura-